
LA PAZ COMO TAREA
La cultura de paz, así como su construcción constante, requiere de varios elementos entre los que destacan: la conciencia de la diversidad, la solidaridad social y el cuidado a la otredad.
La conciencia de la diversidad implica el reconocimiento del otro, es decir, aceptar que hay otros pensares, haceres y maneras de vivir la vida. A menudo nos cuesta trabajo reconocer a ese otro, reconocer la alteridad cultural, social, histórica, psicológica, sin dejar de considerar que siempre habrá una distancia de hecho entre el observador y lo que observa, ya sea un grupo o un individuo, además de la interioridad del observador (subjetividad) respecto a ese otro.
La solidaridad social es imprescindible para la construcción de cualquier forma de paz: en la guerra, en la conformación y reproducción de la comunidad, en la familia y en la pareja, etc. Sin el altruismo la especie humana nunca hubiera llegado a los más de 8mil millones de habitantes en nuestro planeta, es decir, que esta práctica social fortalece los lazos comunitarios, la cooperación que es fundamental para la cohesión de los grupos humanos, es también un comportamiento prosocial, producto de la empatía, es la capacidad de ponerse en el lugar del otro.
La paz como tarea: Narrativas y prácticas en México y Polonia
Coordinadoras: Krystyna Barbara Paradowska, Aleksandra Kunce
Xalapa 2025






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